Como herramienta versátil, la máquina de recogida y colocación encuentra aplicaciones en diversas industrias. Desde la fabricación de productos electrónicos hasta las líneas de montaje de automóviles, esta máquina maneja de manera efectiva las tareas repetitivas que, de otro modo, llevarían mucho tiempo para los operadores humanos. Su capacidad para manejar diferentes tamaños y formas de objetos lo convierte en un activo invaluable para optimizar la eficiencia de la producción.